
Creatura divina
¡Oh!, eres tú, manifestación de lo divino
la vida misma,
deidad encarnada.
Son tus ojos, tus manos
fisionomía sagrada,
carne humana, belleza aurea
visitador de lo terreno,
de lo miserable.
Figura mesiánica,
más allá de tu estética
el frío opresor de la vasta y húmeda noche
te rodea y te sumerge
en tu aura mística.
Resplandores luminosos
brillan en el suelo gris de plata,
tu cama en este día lleno de sol y de frío.
Ilusión espectral,
como los fantasmas que sigo viendo en la luna,
transparencia inmoral,
como piedra eres,
montones de años comprimidos.
Dime, ¿últimamente has vuelto a hablar con la lluvia?
de ti, del cielo, del dios, del débil.
Como tú,
sólo el viento matutino,
el que nace con la dirección opuesta.
Ir y venir, tu ciclo,
que cierra la puerta de tela
para no ver mísero comportamiento de un creador sin sueño.